Té Negro Kenilworth, Op (Dimbula, Mid Grown)

Descripción

Té negro de Sri lanka con cuerpo redondo. Suave ,amaderado y afrutado.

La hoja es de talla mediana, regular, de textura y color homogéneos y enrollada con gran uniformidad.

Puede tomarse con una nube de leche o rodaja de naranja. Aconsejable para un desayuno ligero.

Esta finca en el sur de la provincia de Dimbula produce un extraordinario  “medium – high grown”. Su factoría tiene uno de los más altos “standards” de recogida y fabricación de todo Sri Lanka. Los mejores tés los producen durante la estación seca, en la cual el “tea – maker” tiene más tiempo para cuidar la recogida, marchitamiento, enrollado, oxidación y secado de las hojas: el resultado es un té muy bien manufacturado.

 

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Información adicional

Peso:

75 gr.

Un poco de Historia:

El té es una de las bebidas más antiguas apreciadas por el hombre. De origen asiático, las leyendas chinas convienen en atribuir el descubrimiento de la bebida té durante el reinado del emperador Shen Yung, aproximadamente en el año 2737 A.C.
En el siglo IV de nuestra era el té empezó a ser una bebida de uso muy extendido tanto en China como en Japón. En el siglo VIII el té se convirtió en bebida real y la nobleza lo adoptó como una de las distracciones elegantes del momento; el poeta Lu Yu (733-804) en la época de la dinastía Tang escribió el primer libro sobre el té: Cha King o Código del Té.
El té ha jugado un papel preponderante en la historia de China. Por ejemplo durante la dinastía Son (960-1279) servía de tesoro y moneda para todo el imperio.
El té llegó por la ruta de las caravanas Mongolia, Persia y Rusia antes de que Europa lo conociera hacia 1610, cuando fue introducido por la compañía de las indias occidentales en Holanda.
Hasta principios del siglo XIX la China era aún el único país productor de té en todo el mundo. En 1834 el cultivo fue introducido en India y en 1857 en Ceylan (Sri Lanka). Hoy el té se cultiva en una treintena de países en Asia, Oceanía, Africa y Sudamérica.

El Arbol del Te y su Cultivo

Todos los tés cultivados con fines comerciales provienen de un solo tipo de planta: la Camellia Sinensis.
Dentro de este tipo se distinguen tres variedades:
– Variedad China: arbusto de 2 a 3 mts. de alto. Hojas de 6 cms.
– Variedad Indochina : arbusto de 5 mts. Hojas de aprox. 8 cms.
– Variedad Assam : árbol de 18 a 20 mts. Hojas de aprox. 20 cms.

En función de la variedad el árbol del té puede vivir de 30 a 100 años.

El árbol del té de hoja perenne, necesita de unas ciertas condiciones para su cultivo: un clima cálido (18-20ºC) y húmedo y un promedio de 5 horas diarias de sol. Puede ser cultivado hasta altitudes de 2.500 mts. y las mejores calidades son precisamente las originarias de alta montaña. El suelo debe ser permeable ya que las raíces buscan profundizar bastante en él.
El cultivo se practica en grandes extensiones llamadas jardines, no permitiéndole al árbol crecer más de 1,2 mts., para así mejorar su productividad y favorecer su recogida. En estado salvaje el árbol puede alcanzar 15 mts. de altura. El árbol es adulto al cabo de tres años y puede empezar a dar hojas para la cosecha al cabo de 5 ó 6 años.

La cosecha tiene lugar desde la primavera hasta mediado el otoño aunque puede variar según el lugar, clima y altitud. El té ira variando de sabor conforme vayan cambiando las estaciones.

En Asia son las mujeres las que tradicionalmente hacen la recogida de las hojas por su mayor habilidad manual. En el extremo superior de cada rama del arbusto se forma la “yema terminal” recubierta de una pelusilla blanca y que se convierte en un brote joven de forma cilíndrica. Debajo, en el mismo tallo, se encuentran varias hojas que ya han llegado a la madurez, siendo la más vieja la más alejada de la yema. Así el número de hojas que se recojan con el brote (de 1 a 5) darán la calidad del té. Por tanto la mejor será la de solo brotes, luego brote mas una hoja, etc. Una recogedora experta puede recoger de 20 a 25 kilos de hojas frescas que se convertirán en 4 ó 5 kilos de té negro.

Países productores de té:
Japón, Taiwan, China, Vietnam, India, Indonesia, Bangladesh, Nepal, Birmania, Tailandia, Australia, Papúa Nueva Guinea, Nueva Zelanda, Malaysia, Sri Lanka, Pakistán, Afganistán, Irán, Georgia, Turquía, Isla Mauricio, Etiopía, Kenia, Mozambique, Tanzania, Malawi, Uganda, Ruanda, Burundi, Zimbawe, Congo, Sudáfrica, Camerún, Nigeria, Argelia, Mali, Marruecos, Brasil, Paraguay, Argentina, Bolivia, Chile, Perú, Colombia, Jamaica, Ecuador, Guatemala y Méjico.

La Preparacion y Conservacion del Te

EL AGUA Y LA TETERA
La utilización de agua mineral es fundamental para que las hojas de té desarrollen todo su aroma y sabor.
La tetera no debe usarse más que para infusionar el té. De hecho sería conveniente que el aficionado tuviera varias teteras: una para los tes clásicos, otra para los aromatizados y finalmente una para los tes ahumados.
La tetera no debe nunca lavarse ni secarse por dentro, simplemente debe aclararse con agua.

CONSERVACIÓN DEL TÉ
El té se impregna fácilmente de olores extraños; además para evitar la alteración de su propio aroma hay que conservarlo en recipientes herméticos de metal, porcelana o barro y nunca en vidrio ya que la luz lo altera.

PREPARACIÓN DEL TÉ
LAS CINCO REGLAS DE ORO
Sin ser tan estricto como el rito de la ceremonia del té en el Japón, la preparación del té en nuestros países exige la observación de reglas rigurosas.

1) Calentar la tetera: Esta operación es primordial porque la tetera, estando caliente, recalentará las hojas de té, permitiéndoles liberar todo su perfume durante la infusión.

2) Poner en la tetera una cucharadita de té por taza y una para la tetera: Volver a tapar la tetera y dejar reposar así el té durante 3 minutos aproximadamente con el fin de calentarla. Es preferible utilizar un filtro de tela, que, existiendo en varias tallas, se adapta a todas las teteras. Es desaconsejable utilizar bolas de té o cucharadas de té, estas encierran el té e impiden a las hojas desarrollarse durante la infusión.

3) Verter el agua, a punto de ebullición sobre el té: Nunca el agua debe haber hervido antes de verterla sobre el té. Hoy en día, existen calentadores de agua eléctricos que se paran automáticamente a la temperatura de 95 º C aproximadamente.

4) Dejar reposar de tres a cinco minutos: Sólo como una indicación. El tiempo de infusión, con la condición de no pasar los minutos recomendados según la infusión, (límite en el que el té puede llegar a ser amargo o astringente) también puede dejarse de uno a dos minutos según el gusto del consumidor. Eso resultará apropiado sobre todo, por el aficionado al té ligero y aromático.

5) Remover y servir: Podríamos añadir a esta quinta regla de retirar el té de la tetera con el fin de que cada uno pueda repetir sin que el té sea demasiado infusionado.

TÉ FRIO
Para la preparación del té frío hacer una infusión mezclando 40 gr. de té por cada 1’5l. De agua. Esta mezcla debe hacerse en frío dejando reposar la infusión 8 horas en la nevera, después colar y añadir el azúcar al gusto previamente diluido en agua caliente.

Fabricación del Té Negro

Según el grado de fermentación las hojas recogidas durante el día se transformarán en té verde (no fermentado), oolong (semifermentado) o negro (fermentado).

Transformar las hojas en té negro requiere de 5 pasos:

1) Marchitamiento: Operación destinada a marchitar la hoja, es decir hacerle perder por evaporación el líquido que le da su rigidez y firmeza para que así ésta pueda seguir el proceso de enrollado sin romperse. Este proceso puede durar de 14 a 24 horas.

2) Enrollado: Esta parte del proceso consiste en enrollar la hoja de forma que se destruyan las membranas internas de la célula de la hoja. Puede durar de 30 minutos a 1 hora y media.

3) Cribado

4) Fermentación: Las hojas son sometidas a una fermentación controlada. La temperatura en la sala de fermentación no debe exceder los 27 º C y la atmósfera ha de estar lo suficientemente húmeda. Este proceso puede durar de 2 a 4 horas. Una fermentación corta dará un té demasiado verde y una muy larga un té sin aroma.

5) Desecación: La desecación se hace a unos 90 ºC y dura unos 20 minutos aproximadamente. En esta parte del proceso las hojas se ponen negras conservando un 5 % de agua.

Una vez finalizado este quinto paso se escogerán los tes entre las diversas denominaciones comerciales explicadas más abajo; para ello se utilizan generalmente máquinas compuestas o bien por tamices rotativos o bien por tamices de platos oscilantes o más generalmente por movimiento horizontal. Finalmente se envasa en cajas de madera que varia de peso según origen.

Todos estos pasos son muy delicados y decidirán la calidad final en la taza.

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