Origen de los Calendarios de Adviento

Origen de los Calendarios de Adviento

Faltan pocas semanas para la llegada de la Navidad y en estos días de espera son muchos los que todavía disfrutan de la tradición de los Calendarios de Adviento. Una tradición que con los años no se pierde sino que se ha ido renovando y han surgido nuevos y originales formatos.

El término adviento proviene del latín adventus que significa llegada o venida. El Adviento hace referencia al inicio del Año Litúrgico, empieza el 30 de noviembre y termina el 24 de noviembre. Es el período de espera y de preparación para la Navidad, es decir, para la venida de Jesucristo.

Origen de los Calendarios de Adviento | Embassy

El origen de los calendarios de Adviento se remonta a finales del siglo XIX en Alemania. Las familias evangelistas pintaban en la pared o en la puerta de la casa, 24 rayas con tiza y cada día los niños podían borrar una.

Algunas familias ponían una corona de muérdago con cuatro velas, e iban encendiendo una cada domingo anterior a la Navidad. En el año 1902 apareció el primer calendario de Adviento impreso. Fue la Librería Protestante de Hamburgo la que lanzó al mercado este primer calendario impreso.

Un año después, el editor Gehard Lang empezó a vender imágenes navideñas coloridas para ser recortadas  y pegadas en las veinticuatro casillas del calendario. Más tarde, Lang modificó el calendario e introdujo 24 ventanitas que se abrían y contenían un bizcocho e imágenes con paisajes invernales o árboles de Navidad.

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A partir de los años cincuenta se produce la aparición de los calendarios con chocolate dentro, se volvieron un producto de consumo masivo y en una tradición muy arraigada en Alemania. No obstante, aunque a España tardaría unos años en llegar, también ha calado entre la sociedad.

Esta corona de Adviento se conoce como Adventskranz, que permanecerá en las casas hasta el día 24 de diciembre, que se denomina en alemán der Heilige Abend. Ese día se monta el Tannenbaum o árbol de Navidad, y desaparece la corona.

En la actualidad, encontramos una gran variedad de calendarios de Adviento y algunas de las puertas o ventanas se esconden bombones, caramelos o incluso juguetes. Una tradición que gusta a los más grandes y a los más peques de la casa.

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